jueves, 3 de mayo de 2018

Pavesas de vida.

Hola amigos, os dejo el microrrelato que envié al concurso V Concurso de micros "La sal" de San Pedro del Pinatar. Espero que os guste. Una historia donde la sal debe ser protagonista en 150 palabras.

Pavesas de vida.


El silencio y las razones, olvidadas ya por el tiempo, han minado el amor de María y Julián pero los rescoldos hacen de las pavesas... vida.
    Un día, haciendo la cena, María mira el salero de forma coqueta y su cara se ilumina.
    Cuando llega Julián, se sienta a la mesa y mira con ciertas reticencias a María, que parece resplandecer esta noche. Cuando prueba la cena queda un tanto turbado por el sabor soso y dulzón. Mira a María que, sentada en aptitud un tanto turbadora, tiene el salero cogido entre sus gráciles dedos.
    —Me pasas el salero... por favor.
    María se levanta, le ofrece el salero y acaricia con su mano los dedos de Julián mientras le mira a los ojos.
    —Si lo aderezas, sabrá mejor.
    —Pues tendremos que poner un poco de sal cada día —contesta Julián mientras le da un beso.

domingo, 29 de abril de 2018

La Felicidad


Os dejo este cuento, con moraleja incluida, que leí el pasado lunes 23 de abril con motivo del día de libro. Espero que os guste y paséis un ratico bueno de risa de esa que nosotros llamamos "tonta".



La Felicidad


Manuel era trabajador, tenía a su lado una buena mujer y dos hijos que no le desmerecían para nada. Lo tenía todo a su alcance, el mejor coche del vecindario, la mejor casa de la manzana, y un trabajo que le daba sus buenos dividendos, así, todo cuanto le apetecía podía tenerlo... pero no era feliz.
     Por las noches, cuando se acostaba, su cabeza solo daba vueltas en cómo mejorar su vida. Comprar todo lo mejor, tener todo aquello que deseara y que él fuese la envidia de todos cuantos le rodeaban... pero seguía sin ser feliz y esa sensación no le dejaba dormir.
    Un día soñó que estaba en lo alto de una montaña, y frente a él había una cueva cuya entrada estaba tapada por una roca y en la que un cartel rezaba así: la felicidad.

     —¿Qué es la felicidad? —sintió que le preguntaba la montaña.

     —Es la búsqueda de la verdad —respondió eufórico Manuel

     La piedra que tapaba la entrada a la cueva, ni se inmutó.

     —¿Qué es la felicidad? — volvió a preguntar la montaña

     —Tener todo cuanto te apetezca —respondió Manuel con la cara iluminada por la avaricia.

     La piedra que tapaba la entrada a la cueva siguió cerrada.

     —Esta es tu última oportunidad —le dijo la montaña— ¿qué es la felicidad?

    Derrotado por la angustia de su ignorancia, Manuel dio media vuelta y en un estallido de rabia gritó: ¡No lo sé, no lo sé, no lo sé!

   A la tercera vez de sus gritos, la piedra rodó a un lado dejando la entrada libre.

    Manuel entró con mucha algarabía en la cueva para recoger  su premio pero  no  halló nada en su interior. Solo había  una flor  en medio de la cueva, que irradiaba luz propia aún estando en la más oscura de las sombras. Era tan bonita que Manuel olvidó lo que había venido a buscar en su sueño, entonces despertó sudando y malhumorado: no entendía qué quería decirle el sueño y su ansia por encontrar la felicidad se convirtió, entonces, en la obsesión de su vida.

     Un día vio a su vecino salir muy temprano a correr, así que decidió que él no iba a ser menos y, ni corto ni perezoso, se encaminó a la tienda de deportes donde se equipó de punta en blanco para salir a correr al día siguiente, a la par que su vecino.

     Cuando se encontraron en la puerta, a la mañana siguiente, el vecino, con una sonrisa en la cara, le dio los buenos días y le felicitó por la equipación que llevaba para correr.
     «Se muere de envidia» se dijo para sí Manuel mientras con su cabeza correspondía al saludo.

      Y el vecino comenzó a correr, primero algo despacio para ir desentumeciendo los músculos, y ya, cuando se encaminó por la avenida de las Salinas en dirección al puerto, el vecino, cabrón por más señas ante los ojos de Manuel, metió la directa y Manuel, que iba justo detrás de él sintió morirse. Sus pies, embutidos en la mejor de las zapatillas de running, según le dijo la dependienta, no debían de saberlo pues comenzaron a dolerle tanto que en algunos tramos del camino peatonal pensó en correr de rodillas, porque lo de parar, vamos, de eso ni hablar del peluquín.

      El vecino comenzó a tomar ventaja, y Manuel hizo amago de poner una segunda velocidad, pero, o bien el embrague le fallaba, o es que se había encallado en primera porque las zapatillas debían de estar en rodaje: eso debía de ser.

       Y el vecino cabrón, ya sin más señas, seguía con su marcha como si nada le importase. Menos mal que no miraba hacia detrás, de lo contrario, Manuel hubiese tenido la tentación de sacarle el dedo obsceno y esa acción, en plena marcha, hubiese podido desequilibrarle; a lo que la hostia en todo el suelo hubiese sido aún más vergonzoso.

       Y así, centrado en el culo del vecino cabrón, al que ya casi perdía de vista, llegaron al puerto. Y el vecino, ya cabrón de por vida para Manuel, se paró  para hacer estiramientos sobre el murete del espigón. Manuel respiró aliviado pensando que cuando llegara a su altura podría descansar un rato. Su cuerpo, metido en velocidad, no le respondió a la hora de parar y mirando al vecino cabrón, entre gestos de auxilio y caras de querer  matarlo,  se dirigió a la entrada de la playa de la llana. A esas alturas de la carrera, su cuerpo iba por un lado, en parte anestesiado por el dolor y en parte descoordinado de todo movimiento por el esfuerzo, y su mente... su mente ya no le obedecía, solo tenía una imagen entre ceja y ceja: su vecino cabrón, que le había echado delante, corriendo por la playa como si Manuel estuviese parado. ¡Joder! se dijo para sí Manuel con lágrimas en los ojos y sin sensibilidad en sus piernas a las que ya no reconocía.

     Si la carretera se le hizo cuesta arriba, la arena lo mató de cintura para abajo. «Tengo que parar», se dijo abonico por si el vecino cabrón lo oía.
  Pero el que paró fue el vecino, en punta de algas. Manuel, cuando llegó a su altura no pudo frenarse y, con una sonrisa en la boca, que el vecino cabrón interpretó como una mueca de mucho dolor, se internó en el mar y todo acabó cuando una ola lo derribó, para gracia y consuelo del magullado cuerpo.
.    
     El vecino cabrón, visto lo visto, entró en el agua a auxiliarle, pues Manuel sintió que un tiburón, por lo menos, le había mordido en el muslo, nunca pensó que pudiese ser un tirón muscular.

     El vecino, ya no tan cabrón como antes, lo sacó del agua y lo dejó sentado en la arena.

     Entonces Manuel se fijó en algo que le dejó perplejo.

     Una pareja de extranjeros, ya mayores, estaban sentados en sendas silletas de playa a la orilla del agua, a su espalda, las bicicletas, viejas y oxidadas, se aguantaban la una contra la otra. Y entre los dos extranjeros había una nevera con una botella de vino blanco fresca. En ambas manos portaban una copa con vino  y un platico de olivas rellenas para ir haciendo boca, el hombre, de pelo cano, le dio un beso a su mujer después de servirle un poco más de vino y los dos se quedaron mirando al horizonte con las manos entrelazadas, en un día que Manuel comprendió que debía de ser maravilloso.

Manuel miró para ver, pues estas cosas son así, las miras todos los días pero no las ves, y entonces el vecino, ya no tan cabrón, le dijo.

     —Con qué poco se puede ser feliz, verdad...

     A Manuel se le escaparon dos lágrimas, ya por caer en la cuenta de lo que el vecino, ya no tan cabrón, le había dicho, o por el dolor que su cuerpo le infligía. Y entonces comprendió lo que el sueño de la montaña le había querido decir:

" La felicidad está llena de esas pequeñas cosas que nos habitan cada día, y aún en el lugar más sombrío, la belleza de la felicidad puede florecer, sólo hay que percibir su presencia para disfrutar de ella".

domingo, 8 de abril de 2018

La Conjura de la Santa Espina.



Hola amigos, hoy quiero compartir con vosotros la salida de un nuevo libro del cual he sido testigo presencial. Mi amigo Santiago Ricardo Hernández, con su nueva novela La Conjura de la Santa Espina secunda su vocación como escritor de novela histórica para presentarnos un libro lleno de acción, aventuras y amores, en una época en la que todos los lectores nos sentimos atraídos; pues los valores de lealtad, compañerismo y vocación de fe eran ley de vida.
    De la mano de la Editorial Dokusou el escritor Santiago Ricardo Hernández, con su nueva novela, nos desvela secretos y ambientes de épocas pasadas con un lenguaje natural, y casi a pie de calle, para mostrarnos una época que se nos antoja tan oscura como apasionante. Habrá sorpresas, representaciones teatrales...y no puedo desvelar más. 
   Para saber más, tendréis que ir a la presentación de la Conjura de la Santa Espina el día 20 de Abril a las 9 de la noche en la Casa de Cultura de San Pedro del Pinatar. Allí os esperamos, al terminar la presentación, un vino con jamón para que la tertulia sea más amena.

viernes, 30 de marzo de 2018

Rosario

Me complace comunicaros que he terminado la biografía que estaba escribiendo en formato de novela corta. ¡Por fín! Han sido meses de arduo trabajo pues, escribir una biografía es algo que no había hecho anteriormente, pero hacerlo de una mujer ha sido algo más que un reto. Los lectores serán los encargados de decir si he acertado en el encargo o no. Ahora queda lo más farragoso del trabajo: la corrección.
     El manuscrito está terminado y ahora toca dejarlo descansar un par de meses hasta que, con la cabeza más fría y los sentimientos aplacados, comience a pulir esa joya en bruto. Estoy muy satisfecho por el resultado pero siempre queda ese resquemor de que le guste a los lectores, que son, al fin y al cabo, los que deciden si la novela es buena o no.
     Como premio a los que seguís mi blog, y sin que sirva de precedente os dejo un fragmento de la obra para que lo leáis y os déis una idea de lo que os hablo.


   
«Engañar a la muerte una vez, puedes llamarle suerte. Prueba a hacerlo dos veces y necesitarás un milagro...»

     —No te preocupes, papá, nos arreglaremos... y Paquita... estará bien con mamá.
     Paco el Cartagena calla con la mirada ausente mientras se encamina a su habitación... y cierra la puerta.
     Rosario hace de madre y ama de casa con el firme convencimiento de que nada le puede ocurrir. Por las noches termina tan cansada que apenas sí puede pensar en nada que no sea su Joaquín... su Joaquín, qué lejos le ve ahora, qué lejos...
     El cuerpecito de Rosario aguanta el chaparrón durante cuatro interminables meses que parecen llevarse sus ilusiones muy lejos, muy lejos de ella. El día 16 de febrero de 1948 con 18 años recién cumplidos su cuerpo dice basta y, cuando sale al patio de la casa para tomar un poco de aire, después de haber sufrido un pequeño mareo, se sienta en una silla de la mesa de piedra artificial redonda que ocupa el centro del patio para apoyar su cabecita entre sus manos. Los vómitos le sobrevienen como fantasmas de un pasado que no ha llegado a irse nunca, que siempre ha persistido en sus pesadillas para azote de sus ilusiones. Los coágulos de sangre, ya negra, salen expulsados por su boca en señal, no de advertencia, sino de testimonio de una verdad que para Rosario ya hacía tiempo que no le era ajena, pero sí muy evidente: todos sus males habían vuelto para cobrarse esa deuda que había contraído con la vida: la muerte... ni siquiera lloró cuando su padre la encontró entre espasmos por las bocanadas de sangre, tirada en el suelo con un charco ennegrecido al rededor de su cabeza y la mirada perdida en algún lugar muy lejos allí, muy lejos de allí, muy lejos de... 

Os dejo unos apuntes de mis libros, por si os apetece saber más.
El remo de Charón: Todo cuanto debes saber acerca de la muerte sin tapujos, contado con historias que no podrás olvidar, que harás tuyas.


R&R El acantilado: Una novela que despertará tu mente para mostrarte que no todo lo que sabes es verdad... Y lo sabes. Descubrirlo es algo que te hará libre... o no.
     Espero que os gusten tanto como yo disfruté escribiéndolos. Para vivir con plenitud tienes que saber ciertas cosas... Si las descubres tienes que vivir con ellas. Que no te engañen: lo que no te mata, no te hace más fuerte, pero sí te ayuda a vivir con ello.


R&R El Acantilado, para hacerte con él en papel solo tienes que encargarlo en tu librería habitual para que te lo pida en: tlhttp://www.ldlibros.com/catalogo-libros-ldelibros/2520/R-R-El-acantilado
Para conseguirlo en formato e-book: http://fussioneditorial.com/index.php/r-r-el-acantilado.html

¿Y dónde puedo comprar los libros en papel en San Pedro del Pinatar?
Papelería librería Gama.
Papelería librería Arco.
Y por internet El remo de Charón:
 Ebook Kindle Amazon El remo de Charon

 http://www.casadellibro.com/ebook-el-remo-de-charon-ebook/9788491267553/3013077

https://www.amazon.es/El-remo-Charon-Relatos-Parca/dp/8491265384/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1462553726&sr=8-1&keywords=El+remo+de+charon





domingo, 25 de marzo de 2018

Ojos de gato

El gato me miró a los ojos, ausente de su propia existencia, quedó fijo en algún lugar desde el que ni siquiera podía volver. Era el rey de la casa, ni siquiera tenía que hacer nada para comer, simplemente quedarse quieto mirando y todo era suyo. ¿Qué le ocurrió...? Si les soy sincero no lo sé. Un día maulló de forma ronronera, casi en susurro, y cuando fuí a comprobar qué le ocurría me atacó. Sin previo aviso sacó sus uñas a pasear y no me vació el ojo porque estuve rápido de reflejos... Ahora campa en el jardín mirando de reojo a la casa, perdida para él ya. Come cualquier cosa que pilla pues ha perdido el juicio y ni siquiera hace esfuerzos para volver a ser el rey que fue y recuperar su reino. Quizás la razón es que le traté demasiado bien, que le di todo, que todo era para él y creyó, sin él saberlo que todo era suyo.  Quizás solo sea que los gatos son así... dicen que están unidos al mal desde su origen, que nada ni nadie puede poseerlos, solo el diablo es capaz de convivir con ellos sin recibir algún que otro zarpazo furtivo. Quizás sea que son espíritus libres... quizás solo sea que queremos que sean... quizás, solo quizás, es que somos un reflejo donde mirarnos. No lo sé, ni siquiera quiero saberlo, solo le miro a los ojos con la mente ausente para que no sepa lo que estoy pensando. Quizás es que quiero que vuelva, quizás es que sé que se ha ido para ser libre lejos de esta urna de cristal, quizás es que me está mostrando el camino... Quizás...

Gato Animales Gato De Ojos Ojos Mascotas P


Os dejo unos apuntes sobre mis libros...



El remo de Charón: Todo cuanto debes saber acerca de la muerte sin tapujos, contado con historias que no podrás olvidar, que harás tuyas.

R&R El acantilado: Una novela que despertará tu mente para mostrarte que no todo lo que sabes es verdad... Y lo sabes. Descubrirlo es algo que te hará libre... o no.
     Espero que os gusten tanto como yo disfruté escribiéndolos. Para vivir con plenitud tienes que saber ciertas cosas... Si las descubres tienes que vivir con ellas. Que no te engañen: lo que no te mata, no te hace más fuerte, pero sí te ayuda a vivir con ello.


R&R El Acantilado, para hacerte con él en papel solo tienes que encargarlo en tu librería habitual para que te lo pida en: tlhttp://www.ldlibros.com/catalogo-libros-ldelibros/2520/R-R-El-acantilado
Para conseguirlo en formato e-book: http://fussioneditorial.com/index.php/r-r-el-acantilado.html

¿Y dónde puedo comprar los libros en papel en San Pedro del Pinatar?
Papelería librería Gama.
Papelería librería Arco.
Y por internet El remo de Charón:
 Ebook Kindle Amazon El remo de Charon

 http://www.casadellibro.com/ebook-el-remo-de-charon-ebook/9788491267553/3013077

https://www.amazon.es/El-remo-Charon-Relatos-Parca/dp/8491265384/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1462553726&sr=8-1&keywords=El+remo+de+charon





martes, 6 de marzo de 2018

Grito de Mujer.

Hola amigos, os dejo el enlace abajo del evento que tendrá lugar el próximo día 8 en la plaza de España en San Pedro del Pinatar con motivo del Día Internacional de la Mujer, dentro de los eventos de Grito de Mujer que se van a realizar en todo el mundo. Gracias a Francisco Javier Illán Vivas por meternos en este lío.




 http://www.gritodemujer.com/p/convocatoria-grito-de-mujer.html

https://allevents.in/san%20pedro%20del%20pinatar/grito-de-mujer-en-san-pedro-del-pinatar/1008910615932106

domingo, 4 de febrero de 2018

Imagine

Lo que queremos ver es producto de nuestra imaginación apoyada en imágenes circunstanciales a las que le damos forma para adaptarlas a nuestras necesidades en cada momento. Un molino puede ser un Gigante peleón que viene a por ti, Un Cometa se puede convertir en un proyectil que impactará en el planeta Tierra para destruirlo... y así todo lo que puedas imaginar. Pero si te instalas en la imaginación te perderás la vida real y, amigo, los chuletones están demasiado buenos para perdertelos...